Fiesta de la jota en Magallón

Llegó el gran día. Nuestra visita a Magallón, un pueblo con gran cultura por la jota, nos ha dejado un grato recuerdo y buenos momentos en los que siempre acabas aprendiendo algo nuevo.

Nada más llegar, lo primero que hicimos fue “llenar el buche” y coger fuerzas para lo que nos esperaba.

Resultó curioso el cambio de ropa multitudinario en una sala que prepararon para tal efecto. Mantones, pañuelos, instrumentos y estandarte preparados para el paseo hasta la plaza del ayuntamiento, donde nos esperaban para la bienvenida a todas las escuelas, el saludo del alcalde y la presentación del certámen por parte de Ramón Artigas, como director.

Hasta 14 escuelas reunidas en esta ocasión llenaron de luz y color con sus vestimentas las calles de Magallón por las que discurrió la Ronda hasta el Pabellón Municipal donde se celebraba el festival. Muy bien preparado tanto el escenario como el sonido y las luces.

Una a una fueron pasando las distintas escuelas hasta llegar a la nuestra, que venía precedida por la Escuela de Binéfar. En este punto los nervios eran más que evidentes y no dejábamos de dar paseillos intentando recordar los pasos en su orden y esperando no equivocarnos con alguna vuelta. Hablo desde el punto de vista del baile, que es lo único que conozco por propia experiencia. Mi sensación es que una vez que estás arriba y empiezan los primeros acordes, todo pasa y disfrutas de lo que te gusta.

Os dejo las grabaciones de las Jotas de San Lorenzo (que se escuchó hasta en cuatro ocasiones a lo largo de todo el evento), el canto de La Palomica y la Jota de Primero de Mayo.

https://drive.google.com/file/d/0B71PCCzhDgDRaXFnU2pRZVVQX2M/view?usp=sharing

https://drive.google.com/file/d/0B71PCCzhDgDRR20yMEh6cEZVdjg/view?usp=sharing

https://drive.google.com/file/d/0B71PCCzhDgDROFZYcFJKTmZ6ZzA/view?usp=sharing

No puedo expresar la ilusión y la satisfacción que me ha proporcionado el participar en este IV Encuentro de Escuelas de Jota de Magallón.

A pesar de que el tiempo no nos ha acompañado la sensación que nos queda al final es de haberlo hecho bien y de haber dejado en buen lugar a nuestra Asociación y Escuela que, aunque jóven de fundación, puede sentirse orgullosa del esfuerzo y participación de tod@s.

Quién me iba a decir a mi hace dos años que iba a disfrutar tanto de la fiesta de la Jota como lo estoy haciendo ahora. Lo que empezó siendo un desafío por parte de mi mujer y ahora pareja de baile, ha acabado conviertiéndose en una de las experiencias más satisfactorias de mi vida. Ya no solo por el hecho de llegar a bailar, bien o mal, si no por todas las personas a las que he conocido mejor y que comparten un sentimiento común, el amor por la jota.

Gracias a tod@s.